Home

El primer balance social del Mercado Social de Madrid se presenta en la III Feria de la Economía Solidaria que ha reunido a más de 120 entidades del sector y 10.000 asistentes.


Una de las cuestiones que escucho con frecuencia al hablar de cooperativas, economía social y solidaria, o, simplemente, de empresas que ponen a las personas y su bienestar por delante de la acumulación de capital es cómo de cierto es eso que se pregona.

Además de que hacer el bien suele considerarse incompatible con la sostenibilidad de un negocio, hay quienes desconfían (y mucho) de la actividad solidaria y desinteresada de ciertas entidades. Sin embargo, esta visión no es tan fiel a la realidad como nos intentan vender.

Este fin de semana, la III Feria de la Economía Solidaria de Madrid, organizada por el Mercado Social de Madrid y REAS Madrid, ha dado un paso más para desmontar ese mito.

El evento abría sus puertas para demostrar cómo los principios por los que aboga la mal llamada ‘economía alternativa’ (y digo mal llamada porque no debería ser tratada como una economía ‘de segunda’) salen del papel, del plano teórico, para convertirse en actividades reales, tangibles, que se pueden probar y experimentar.

Las más de 120 entidades del sector que han participado en los talleres y charlas y han expuesto y vendido sus productos y servicios (se han intercambiado más de 30.000 boniatos, la moneda social empleada durante la feria, es decir, el equivalente a 30.000 euros) han permitido a los asistentes comprender lo diverso de un sector en el que se puede conseguir desde un dentista hasta servicios financieros, ropa y cosméticos. Y, no conformes con eso, han ido un paso más allá al presentar su primer balance social.

La economía solidaria se destapa

Como explica Inés Llinás, de la Comisión de Certificación del Mercado Social de Madrid, este tipo de balance o auditoría permite evaluar en qué medida las entidades cumplen los criterios éticos de los que presumen; es decir, cómo se ajustan a los seis principios de la Carta de la Economía Solidaria: equidad, trabajo, sostenibilidad ambiental, cooperación, ausencia de fines lucrativos y compromiso con el entorno.

Tales puntos se traducen en indicadores como políticas de contratación igualitarias, la puesta en marcha de medidas de conciliación, salarios justos, programas de gestión de residuos más sostenibles, promoción de transporte verde, colaboración y establecimiento de sinergias con otras entidades, transparencia o democracia interna.

Resultados generales Balance Social del Mercado Social de Madrid.

Resultados generales Balance Social del Mercado Social de Madrid.

Así, el primer balance del Mercado Social de Madrid arroja datos como que el 97% de las entidades encuestadas apuesta por la conciliación de la vida laboral y familiar y toma medidas para garantizarla o que el 47% tiene equipos formados mayoritariamente por mujeres. Nueve de cada diez organizaciones trabajan por la sostenibilidad, y ocho de cada diez favorece el teletrabajo para minimizar el impacto ecológico de los desplazamientos.

Aplicar los principios de la economía solidaria implica también colaborar con otras empresas y asociaciones del sector, lo que incluye el diseño de plataformas y servicios que quedan a disposición de otras organizaciones, por ejemplo, mediante el uso de licencias libres (67,5%), u operar con la banca ética (62%).

Destaca, además, que el 97,5% de las entidades trabaja sin ánimo de lucro —algo que no se refiere a sostenerse con voluntariado o labores sin remunerar, sino a la reinversión de los beneficios en la entidad o su donación a proyectos similares.

¿Deseo o necesidad?

La publicación de estos datos cumple varias funciones cruciales tanto para las entidades de la economía social y solidaria como para los propios consumidores.

En primer lugar, dota de transparencia a un sector que habla de la misma como uno de sus pilares fundamentales. “Nos sirve también como herramienta para visibilizarnos y mostrar nuestro nivel de compromiso con la sociedad en general”, añade Inés Llinás. Por último, crea un espacio para la reflexión: obliga a estas organizaciones a analizar qué han hecho correctamente, cuáles son sus puntos débiles y cómo mejorar.

Al mismo tiempo, el balance social está al servicio de las personas que quieren realizar un consumo responsable, consciente y transformador. “Nos aporta información importantísima para saber qué estamos consumiendo y qué producimos con aquello que consumimos”, asegura Inés. “El consumo es un acto político cotidiano; cuando tú estás consumiendo estás apoyando una manera u otra de hacer economía. Por tanto, a través del balance social, cuando voy a consumir algo, tengo un sistema de certificación, de indicadores, que me permite ver si esa entidad está cumpliendo o no con aquello que dice cumplir.”

Una pauta a seguir

Por supuesto, el balance social que acaba de presentarse en Madrid no es el único que se ha elaborado hasta el momento.

A principios de año, las entidades de la Cooperativa del Mercado Social Aragón (MesCoop Aragón) ya daban a conocer los datos de su actividad en 2013, destacando aspectos como la huella ecológica de las organizaciones, el peso de la contratación indefinida o las diferencias salariales dentro de cada empresa.

En Euskadi y Navarra, el sector de la economía solidaria lleva realizando auditorías sociales desde 2007. Lo mismo ocurre en Cataluña.

Actualmente, la Red de Economía Alternativa y Solidaria (REAS) trabaja en reproducir este modelo a nivel nacional y extenderlo a sus 346 entidades socias. Como apuntaba Amaia Naveda, de REAS Euskadi, en IDEARIA 2015 el pasado abril, está previsto que en los próximos meses se presente la radiografía de un sector que, desde 2008, ha crecido un 24% y ha incrementado su nivel de contratación en un 82% pese a la crisis que azota el país. Una herramienta que, sin duda, ayuda a la ciudadanía a recuperar su capacidad de decisión e influencia en la producción y el consumo, al tiempo que evidencia la aportación de esa otra economía a nuestra sociedad frente a los sistemas de intercambio convencionales.

III Feria de la Economía Social de Madrid

Texto publicado en AgoraRSC, revista de Responsabilidad Social Corporativa y Sostenibilidad: http://agorarsc.org/economia-social-en-estado-puro/

Foto portada: Mikel Fernández, de REAS y Mercado Social de Madrid, e Inés Llinás, de la Comisión de Certificación Social, durante la presentación del Balance Social en Madrid. Por Manuel García Garrido.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s